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Por qué dejamos Spotify después de cuatro años

Rober·17 de agosto de 2026·2 min de lectura
Portada de renuncia a colaborar cn spotify

Contenido del artículo

Cuatro años. Cientos de episodios de «Poco a Poco Pero Ya» repartidos por iVoox, YouTube, Apple Podcasts y media docena de plataformas más, sin que ninguna nos haya tocado un guion. Ni una advertencia, ni una retirada, ni un correo pidiendo explicaciones. Cuatro años de meditación, filosofía y reflexión en abierto, sin que a nadie le pareciera peligroso. Hasta que llegó Spotify.

La censura no avisa, solo actúa

centro de almacenammiento de datos creando un paralelismo con los centros de enegía

No hablamos de una plataforma pequeña ni de un algoritmo torpe. Hablamos de la que se presenta como la casa del audio, la que dice defender a los creadores y proteger la conversación libre. Y sin embargo, ha sido la única en cuatro años que ha decidido, por su cuenta y sin explicación clara, qué parte de nuestro programa puede existir y cuál no. No pedimos que nos den la razón en todo. Pedimos que nos digan por qué. Eso, en Spotify, no ha llegado.

El defensor de los derechos de autor que no lo es tanto

El emprendimiento del futuro

Spotify repite en cada informe de resultados lo mismo: paga más que nadie a la industria, defiende a los creadores, sostiene la música y el audio como pocos. En 2025 destinó unos 10.000 millones de dólares en regalías. La cifra suena bien hasta que se reparte: entre 0,003 y 0,005 dólares por reproducción, y desde 2026, si una canción no llega a las 1.000 escuchas en un año, no genera ni un céntimo. Quien más presume de cuidar a quien crea es, con frecuencia, quien menos le devuelve. Y quien más habla de proteger el contenido es quien con más facilidad decide, sin previo aviso, qué contenido no le conviene.

No nos vamos porque nos hayan silenciado del todo. Nos vamos porque hemos entendido que ahí nunca fuimos bienvenidos del todo.

Nos vamos, no nos rendimos

A partir de hoy, «Poco a Poco Pero Ya» deja de publicarse en Spotify. Seguimos exactamente igual en iVoox, YouTube y el resto de plataformas donde llevamos cuatro años sin que nadie haya tenido que censurarnos nada, porque no hacía falta: nunca hubo nada que esconder. Preferimos una audiencia más pequeña y libre que una grande y vigilada. Ese es, al final, el trato que nunca estuvimos dispuestos a aceptar.

Preguntas para llevarte contigo

  1. ¿Cuántas veces cambias de plataforma solo porque es cómoda, sin mirar cómo trata a quien crea lo que consumes?
  2. ¿Qué harías si mañana alguien decidiera, sin explicártelo, qué parte de tu voz puede escucharse?

Si quieres seguir escuchando «Poco a Poco Pero Ya», lo tienes disponible en iVoox y en el resto de plataformas habituales. Ahí seguiremos, sin vigilancia y sin pedir permiso para pensar en voz alta.

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