En esta entrevista, Toni Zenet, reconocido artista y terapeuta en drogodependencias, comparte su experiencia personal con la adicción y reflexiona sobre la profunda conexión entre la adicción y el vacío interior. Después de superar sus propias dificultades durante ocho años, Toni se dedica ahora a ayudar a otros a tomar conciencia y recuperar el control de sus vidas. A través de una conversación honesta y profunda, nos invita a comprender la naturaleza de la adicción, el papel del vacío existencial y la importancia de la aceptación y el autoconocimiento en el camino hacia la sanación.
¿Cómo definirías la adicción desde tu experiencia personal y profesional?
Para mí, la adicción es una enfermedad crónica y mortal que muchos no reconocen como tal. No es solo una cuestión de voluntad o fuerza; es una dependencia profunda, tanto física como mental, que puede extenderse toda la vida. La Organización Mundial de la Salud la define como una enfermedad mental y física caracterizada por la dependencia a sustancias o comportamientos.
Una definición más amplia la aportó Piedrabuena, quien señala que no solo las sustancias químicas generan adicción, sino también creencias, relaciones estrechas o pensamientos. Esta perspectiva amplia me parece fundamental, porque muchos usamos estas “adicciones” para cubrir problemas existenciales profundos.
¿Qué papel juega el vacío interior en la adicción?

El vacío interior, o “existencial vacío”, es un concepto que aparece frecuentemente en entrevistas y estudios sobre adicción. Canas, en su libro “Antropología de la droga”, lo describe con un enfoque neurológico: aunque el cerebro de una persona con adicción no muestra anomalías significativas en comparación con alguien sin adicción, los neurotransmisores como endorfinas y oxitocina juegan un papel crucial en la sensación de placer y vacío.
Este vacío no es solo una sensación poética, sino una realidad que muchos adictos experimentan como una ausencia profunda de significado o propósito. Viktor Frankl, en su libro “El hombre en busca de sentido”, habla de la desesperación que surge cuando la vida carece de sentido, una experiencia que puede llevar al consumo de sustancias o conductas adictivas para llenar ese vacío.
¿Cómo fue para ti el proceso de reconocer y aceptar tu adicción?
Reconocer que tenía un problema fue un golpe duro, un “epifanía” que me cambió la vida. No fue un momento de iluminación mágica, sino el inicio de un proceso difícil que implicó humildad, aceptación profunda y la voluntad de enfrentar la verdad sobre mí mismo.
Al ingresar a la clínica, me pidieron que expresara quién era y cómo estaba, y eso me hizo entender que comunicar nuestra realidad interna requiere valentía y humildad. La aceptación genuina, no forzada, se convierte en un pegamento poderoso para conocerse realmente y empezar a sanar.
¿Qué relación existe entre la sociedad y la adicción?

La sociedad en la que vivimos es un factor de riesgo enorme. Autores como Washton y Boundy lo han explicado en su libro “El deseo no es capacidad”, indicando que vivimos en una cultura que puede fomentar la insatisfacción y el vacío, lo que aumenta la vulnerabilidad a la adicción.
La adicción y la infelicidad son fenómenos paralelos que se retroalimentan. Kierkegaard, filósofo danés, llamó al ser humano moderno “un ser miope”, atrapado entre deseos insatisfechos y frustraciones constantes. Esto genera un terreno fértil para que la adicción se arraigue.
¿Cómo se puede lograr un cambio interior real para superar la adicción?
El cambio interior requiere un proceso profundo, lo que los antiguos griegos llamaban metanoia, un morir para renacer como una persona nueva. Este proceso implica perder el ego y abrirse a una nueva conciencia, algo que no es sólo simbólico, sino una transformación real del ser.
Gurdjieff, un pensador del siglo XIX, decía que vivimos en un sueño y sólo en momentos específicos podemos despertar a la realidad. Reconocer nuestras propias fallas y patrones es difícil, pero necesario para cambiar.
¿Qué papel juega el deseo y el sentido de la vida en la recuperación?
El deseo interno es fundamental para motivar el cambio. Sin un propósito o sentido, es complicado avanzar. En japonés existe el concepto de “ikigai”, que significa “razón de ser” o “sentido de vivir”. Tener un ikigai da dirección y fortalece la voluntad.
Un ejemplo que me impactó fue la historia de un futbolista argentino que dejó su carrera tras la muerte de su padre, porque jugaba por él y perdió el sentido cuando su padre falleció. Esto muestra cómo el sentido personal puede ser la fuerza que sostiene o destruye nuestras acciones.
¿Qué consejo das para quienes luchan con la adicción o el vacío interior?
Es vital aceptar lo que somos y la realidad que enfrentamos, sin negación ni resistencia. Hipócrates, el padre de la medicina, preguntaba a sus pacientes si estaban dispuestos a abandonar aquello que les hacía daño para sanar. Esa disposición es clave.
Además, es importante buscar ayuda profesional y rodearse de apoyo emocional. La sanación no es un camino fácil, pero sí posible si se trabaja con humildad, deseo y autoconocimiento.
Tabla de contenido
Preguntas Frecuentes (FAQ)
¿Qué es la adicción al vacío interior?
Es una forma de entender la adicción como un síntoma de un vacío existencial profundo, donde la persona busca llenar una falta de sentido o propósito en su vida mediante sustancias o comportamientos adictivos.
¿La adicción es solo a sustancias químicas?
No, la adicción puede ser también a pensamientos, creencias, relaciones o comportamientos que la persona utiliza para evadir problemas de fondo.
¿Por qué es tan difícil reconocer la adicción?
Porque es una enfermedad que incluye la negación. La persona adicta a menudo no acepta que tiene un problema, lo que dificulta el inicio del proceso de recuperación.
¿Qué es la metanoia y cómo ayuda en la recuperación?
Metanoia es un cambio profundo de conciencia, un renacer interior que permite al individuo transformar su vida y superar patrones destructivos.
¿Cómo encontrar un sentido o propósito para evitar la adicción?
Buscando el “ikigai” o razón de ser, explorando lo que nos mueve realmente, y trabajando en el autoconocimiento y la aceptación personal.
Recursos recomendados para profundizar
- Mindfulness y meditación – Para conectar con el presente y gestionar emociones.
- Beneficios de la meditación y el autoconocimiento – Claves para el desarrollo personal y la sanación interna.
- Desarrollo personal y autoconocimiento con yoga y meditación – Para fortalecer la voluntad y la aceptación.
- La importancia de la meditación – Cómo empezar y mantener una práctica que favorece la salud mental.
La adicción al vacío interior es un tema complejo que requiere comprensión, empatía y herramientas adecuadas para sanar. Toni Zenet nos recuerda que, aunque el camino es arduo, la transformación profunda y el encuentro con uno mismo son posibles con humildad, aceptación y deseo genuino de cambio.
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